Un concurso puede evaluar una muestra extraordinaria.
Pero el consumidor no compra una muestra anónima.
Compra una botella.
Y entre esas dos cosas debería existir una correspondencia.
AOVE WORLD CUP ha decidido convertir esa idea en una regla.
El premio todavía no es definitivo
Cuando un AOVE obtiene un reconocimiento sensorial, el proceso no termina automáticamente.
Antes de que el premio adquiera carácter definitivo, se abre una de las botellas comerciales conservadas y se compara sensorialmente con la muestra de reserva correspondiente.
La pregunta es directa:
¿el producto comercial presentado corresponde realmente con el aceite que fue evaluado de forma ciega?
Cuando aparece una duda
Si existe discrepancia, el reconocimiento queda suspendido.
La Organización puede solicitar documentación adicional de trazabilidad, análisis físico-químicos, análisis sensoriales, otra muestra o información adicional sobre el lote.
No se trata de desconfiar sistemáticamente del productor.
Se trata de proteger a todos los productores que sí cumplen las reglas.
Y la comprobación puede continuar después
AOVE WORLD CUP se reserva también la posibilidad de adquirir de forma independiente una unidad comercial de un AOVE premiado o solicitar otra unidad del mismo lote cuando exista una necesidad legítima de verificación.
Además, las muestras de reserva de los premiados se conservarán durante un periodo mínimo posterior a la proclamación.
La confianza necesita consecuencias
Si se acredita que el producto evaluado no corresponde al producto declarado, el régimen del certamen contempla la retirada del reconocimiento y las consecuencias previstas en las Bases.
El mismo sistema público de verificación del premio reflejará el estado actualizado.
Un reconocimiento no debe proteger al fraude.
Debe proteger la excelencia verdadera.
Y también al consumidor que confía en lo que una botella afirma haber conseguido.