El certamen18 min

David Domingo, fundador de AOVE WORLD CUP: «La única manera de saber cuál era el mejor AOVE del mundo era construir desde cero el concurso en el que yo mismo pudiera confiar»

De campeón del mundo de paellas a creador de una plataforma internacional dedicada a descubrir, proteger y proyectar la excelencia del Aceite de Oliva Virgen Extra. Una conversación sobre el origen de AOVE WORLD CUP, las personas que creyeron primero en el proyecto, la obsesión por la pulcritud y el universo internacional que empieza a construirse alrededor del certamen.

David Domingo, fundador y CEO de AOVE WORLD CUP

En 2019, David Domingo estaba detrás de los fogones del restaurante Fuente Cerrada de Teruel cuando ocurrió algo que cambiaría el rumbo de su vida empresarial y terminaría dando origen a uno de sus proyectos más ambiciosos.

Fuente Cerrada acababa de proclamarse vencedor del Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca.

Campeón del mundo de paellas.

Aquel triunfo no fue solamente un reconocimiento gastronómico. Fue el comienzo de una búsqueda.

David quería seguir mejorando la cocina de su restaurante y se propuso encontrar los mejores productos posibles. Entre ellos había uno absolutamente esencial: el Aceite de Oliva Virgen Extra.

La pregunta parecía sencilla:

¿Cuál es el mejor AOVE del mundo?

La respuesta no lo fue.

Encontró miles de premios y medallas, rankings diferentes, métodos difíciles de comparar, resultados contradictorios y demasiada rumorología alrededor de algunos concursos. Después de meses intentando obtener una respuesta clara, terminó llegando a una conclusión tan atrevida como definitiva:

“David, la única manera que tienes de averiguar cuál es realmente el mejor AOVE del mundo es construir desde cero el concurso en el que tú mismo confiarías.”

Así nació AOVE WORLD CUP.

Tres ediciones después, aquella pregunta surgida en una cocina de Teruel se ha convertido en una plataforma internacional que reúne productores, jurados, embajadores, tecnología, rankings, difusión y una creciente red alrededor de la excelencia del AOVE.

Hablamos con David Domingo sobre el origen de esta historia, las primeras personas que creyeron en ella, su obsesión por la pulcritud y el enorme universo que quiere construir alrededor de AOVE WORLD CUP.

David Domingo celebra el primer premio de Fuente Cerrada en el Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca, 2019
David Domingo celebra el primer premio de Fuente Cerrada en el Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca, 2019

¿Todo esto nació de una paella?

Sí. Y me encanta que sea así.

En 2019 conseguimos algo extraordinario con Fuente Cerrada. Ganamos en Sueca y, de repente, un restaurante de Teruel podía decir que había preparado la mejor paella del mundo.

Aquello me hizo reflexionar mucho.

Habíamos llegado hasta allí gracias al trabajo, a la constancia, a la técnica y a no conformarnos. Entonces pensé: si queremos continuar mejorando nuestra cocina, ¿qué productos debemos utilizar?

Uno de los fundamentales era el Aceite de Oliva Virgen Extra.

Me propuse encontrar los mejores AOVEs del mundo para utilizarlos en nuestro restaurante. Pensé que sería sencillo consultar los resultados de los grandes concursos, comparar y llegar a una conclusión.

Pero no fue así.

¿Qué encontraste cuando empezaste a investigar?

Encontré un sector extraordinario, lleno de productores que hacen auténticas maravillas, pero también una enorme dificultad para saber qué resultados eran realmente comparables.

Había miles de premios.

Un mismo aceite podía obtener un gran reconocimiento en un concurso y pasar prácticamente desapercibido en otro.

Existían sistemas de puntuación distintos, criterios diferentes, rankings que se contradecían y muchísimas medallas. En algunos casos, daba la sensación de que casi todo el mundo terminaba llevándose algún reconocimiento.

Y, además, escuchabas demasiados rumores.

Rumores sobre determinados jurados.

Sobre posibles relaciones.

Sobre falta de rigor.

Sobre concursos en los que el valor comercial de repartir medallas parecía imponerse al valor técnico de distinguir la excelencia.

Yo no quería juzgar a nadie ni desacreditar el trabajo de otros certámenes.

Pero tenía un problema muy concreto:

después de investigar mucho, seguía sin saber cuál era realmente el mejor AOVE del mundo.

¿Recuerdas el momento exacto en el que decidiste crear el concurso?

Perfectamente.

Fue una conversación conmigo mismo.

Me dije:

“David, la única manera que tienes de averiguar cuál es el mejor AOVE del mundo es construir desde cero el concurso en el que tú mismo confiarías.”

Y ahí empezó todo.

No tenía todavía una plataforma.

No tenía una estructura internacional.

No tenía tecnología.

No tenía una gran red de medios, embajadores o compradores.

Tenía una pregunta y una idea muy clara sobre cómo debía responderse.

Si algún día construíamos ese concurso, tenía que ser limpio.

No podía depender de quién conociera a quién.

No podía depender del tamaño de una empresa.

No podía depender de la fama de una marca.

No podía depender del país de procedencia.

Tenía que depender del aceite.

¿Qué imagen tenías en la cabeza cuando imaginabas ese concurso?

Una copa anónima.

Eso era todo.

Una copa delante de un gran profesional de la cata.

Sin marca.

Sin botella.

Sin empresa.

Sin país.

Sin fama.

Sin relaciones.

Solo el AOVE.

Y una pregunta:

¿Qué calidad hay realmente aquí dentro?

Esa imagen sigue siendo hoy el corazón de AOVE WORLD CUP.

Cuando comienza la evaluación, quiero que todos vuelvan a empezar desde cero.

Puede haber detrás una marca mundialmente conocida o una pequeña almazara familiar que nunca haya obtenido un premio.

Frente a la copa, ambas deben tener exactamente la misma oportunidad.

La excelencia no pregunta cuánto factura una empresa.

«La primera persona que confió en mí fue Javier Sánchez»

Una idea tan ambiciosa necesitaba profesionales del sector. ¿Quién fue la primera persona que creyó en ella?

La primera persona que confió en mí fue Javier Sánchez.

Y eso tiene para mí un enorme valor emocional.

Javier creyó cuando AOVE WORLD CUP todavía no era una plataforma, ni una marca internacional, ni una estructura tecnológica. Era fundamentalmente una idea que yo intentaba explicar con toda la pasión del mundo.

Él estuvo allí desde el principio.

Después llegó Brígida Jiménez.

Hablar de Brígida dentro del mundo del AOVE es hablar de la élite de la élite. Su conocimiento, su trayectoria y su autoridad profesional son extraordinarios.

Cuando personas de ese nivel escuchan tu idea y te dicen que puede tener sentido, empiezas a pensar que quizá no estás tan loco.

Después llegaron Anuncia Carpio, Amparo Ruiz de Adana, que actualmente es nuestra Jefa de Panel, María Paz Aguilera y todos los profesionales que formaron el panel de aquella primera edición.

Ellos ayudaron a transformar una intuición en un certamen real.

¿Consideras que forman parte de la historia fundacional de AOVE WORLD CUP?

Absolutamente.

AOVE WORLD CUP puede tener un fundador, pero un concurso de estas características no lo construye una sola persona.

Necesitas conocimiento técnico.

Experiencia.

Criterio.

Y, sobre todo, personas capaces de decirte la verdad.

Personas que te digan:

esto está bien;

esto no funciona;

esto puede hacerse mejor;

esto necesita mayor rigor;

esto técnicamente debería plantearse de otra manera.

Aquellos primeros miembros del jurado fueron fundamentales para dar forma al proyecto.

Por eso quiero que siempre se recuerde a quienes estuvieron cuando todavía no había titulares, ni tecnología, ni una gran plataforma.

Estuvieron cuando había sobre todo una idea.

Y creyeron en ella.

¿Qué sentiste durante la primera edición?

Una mezcla enorme de emoción, responsabilidad y miedo.

Porque una cosa es imaginar un concurso y otra muy distinta ver las muestras llegar, sentar al jurado y comprender que los productores están confiando en ti algo que para ellos representa meses o años de trabajo.

Cada botella contiene esfuerzo, inversión, conocimiento, territorio y expectativas.

En ese momento comprendes que no estás organizando simplemente un evento.

Estás administrando confianza.

Y esa confianza hay que merecerla.

David Domingo, fundador y CEO de AOVE WORLD CUP
David Domingo, fundador y CEO de AOVE WORLD CUP

«Mi obsesión no es parecer transparentes. Es intentar que el sistema lo sea»

Hablas constantemente de pulcritud. ¿Qué significa exactamente esa palabra para ti?

Significa hacer las cosas de una manera tan limpia que el resultado pueda sostenerse por sí mismo.

Pulcritud significa que no basta con decir que somos independientes.

No basta con decir que somos rigurosos.

No basta con decir que somos transparentes.

Tenemos que construir un sistema que lo demuestre.

Mi obsesión no es parecer transparentes.

Mi obsesión es intentar que el sistema lo sea.

¿La cata ciega no es suficiente?

Es imprescindible, pero no es suficiente.

La cata ciega protege el momento de la valoración. Pero alrededor de ese momento hay muchas otras fases que también necesitan garantías.

¿De qué lote procede la muestra?

¿Cómo se ha documentado?

¿Cuándo llegó?

¿Quién tuvo acceso a ella?

¿Cómo se anonimizó?

¿A qué mesa fue asignada?

¿Qué puntuaciones recibió?

¿Pasó a otra ronda?

¿Se consolidó correctamente?

¿La botella comercial corresponde realmente con la muestra anónima que fue catada?

Todo eso importa.

Por eso estamos construyendo trazabilidad desde el lote de origen hasta el resultado definitivo.

Acta Oficial de Toma de Muestras.

Técnico independiente.

Recepción registrada.

Anonimización.

Códigos ciegos.

Rondas de contraste.

Valoraciones protegidas.

Verificación de los premiados frente a sus botellas comerciales.

Conservación de muestras.

Y un sistema de Integridad Digital que registra y sella los momentos críticos de la competición.

Nuestra filosofía puede resumirse en una frase:

“No queremos que los participantes confíen en nosotros porque les digamos que somos independientes. Queremos construir un sistema capaz de demostrarlo.”

¿Por qué introducir tanta tecnología en un producto tan vinculado a la tierra y a la tradición?

Porque la tecnología puede proteger algo profundamente humano: la confianza.

La tecnología no debe decidir qué aceite es mejor.

Eso corresponde al jurado.

Lo que puede hacer la tecnología es proteger lo que ocurrió.

Registrar una valoración.

Conservar una versión.

Dejar constancia de quién hizo qué.

Cerrar una fase.

Sellar un resultado.

Detectar si alguien intenta modificar posteriormente algo que ya estaba cerrado.

La tecnología no sustituye el conocimiento del catador.

Lo protege.

No sustituye la sensibilidad humana.

Preserva la historia de aquello que esa sensibilidad decidió.

¿Hasta dónde quieres llevar el sistema de Integridad Digital?

Muy lejos.

Quiero que los momentos fundamentales de la competición generen una evidencia técnica verificable.

El cierre de las inscripciones.

La anonimización.

Las rondas de cata.

Las consolidaciones.

La verificación de los premiados.

El resultado definitivo.

Si en algún momento es necesario realizar una corrección legítima, debe conservarse la versión anterior, generarse una nueva versión y quedar registrado quién la autorizó y por qué.

El pasado no puede desaparecer silenciosamente.

Por eso hemos creado una frase que resume nuestra filosofía:

EL PASADO DE AOVE WORLD CUP NO SE REESCRIBE. SE CONSERVA, SE SELLA Y SE PUEDE VERIFICAR.

No quiero que alguien tenga que creer una cosa únicamente porque nosotros la afirmemos.

Quiero que exista evidencia detrás.

En solo tres ediciones, los resultados empiezan a viajar solos

Recientemente Google ha utilizado resultados de AOVE WORLD CUP al responder cuál era el mejor AOVE del mundo en 2026. ¿Qué sentiste al verlo?

Muchísima emoción.

Hicimos una búsqueda muy directa en Google:

“mejor AOVE del mundo 2026”.

Y la Vista creada con IA utilizaba los resultados de AOVE WORLD CUP para construir su respuesta.

Mostraba a nuestro AOVE WORLD CHAMPION 2026 y otros reconocimientos del certamen.

Hay que explicarlo con rigor: Google no está certificando ni avalando AOVE WORLD CUP. Su sistema de inteligencia artificial utiliza información disponible en Internet y sus respuestas pueden cambiar.

Pero precisamente por eso me parece tan significativo.

En solo tres ediciones, los datos y resultados que generamos ya están entrando en el ecosistema de información que utiliza uno de los mayores buscadores del mundo para responder a una pregunta tan concreta como cuál fue el mejor AOVE del mundo.

Eso demuestra algo muy importante:

hacer las cosas bien funciona.

Funciona muy bien.

¿Por qué tiene tanta importancia esa aparición?

Porque representa exactamente aquello que queremos conseguir para nuestros ganadores.

El premio se entrega un día.

Pero la información puede permanecer durante años.

Puede ser encontrada por un comprador que no estuvo en la ceremonia.

Por un importador de otro continente.

Por un periodista.

Por un distribuidor.

Por un consumidor.

Por alguien que simplemente pregunta cuál fue el mejor aceite de un determinado año.

Cuando nuestros resultados empiezan a ser encontrados, citados, indexados y utilizados, el reconocimiento comienza a tener vida propia.

Ya no depende únicamente de que nosotros sigamos repitiéndolo.

Ha empezado a viajar.

Y eso demuestra la importancia de construir una huella digital sólida alrededor de cada edición y de cada ganador.

No basta con entregar un trofeo.

El resultado tiene que salir al mundo.

Un jurado cada vez más internacional

¿Cómo evolucionará el jurado en la edición 2027?

Vamos a seguir reforzándolo.

Tenemos profesionales extraordinarios que forman parte de nuestra historia y a quienes respeto profundamente.

Pero un proyecto internacional necesita continuar creciendo.

Estamos trabajando para incorporar nuevas caras de enorme prestigio, vinculadas a mercados especialmente importantes para el universo internacional del AOVE.

Todavía no quiero anunciar nombres hasta que todo esté completamente cerrado.

Lo que sí puedo adelantar es nuestra intención:

queremos aumentar el conocimiento, la diversidad, la experiencia y la representación internacional del panel.

No queremos reunir nombres poderosos simplemente para hacer una fotografía.

Queremos profesionales que aporten criterio.

Que eleven el nivel.

Que nos ayuden a ser mejores.

¿Qué buscáis exactamente cuando seleccionáis a un juez?

Conocimiento, experiencia, independencia y humildad.

Un gran juez no es solamente alguien que sabe mucho.

Es alguien capaz de ponerse delante de una muestra anónima sin necesidad de demostrar nada.

Escuchar al aceite.

Concentrarse.

Trabajar dentro de una metodología.

Aceptar las reglas.

Declarar posibles conflictos.

Y comprender la responsabilidad que implica que una puntuación pueda influir en el futuro comercial de un productor.

También quiero personas que aporten diferentes sensibilidades y procedencias profesionales.

Un jurado internacional debe ser internacional no solo en las banderas, sino también en el conocimiento, en la experiencia y en la forma de mirar el sector.

Los embajadores: los ojos y los oídos de AOVE WORLD CUP en el mundo

También estáis construyendo una red internacional de embajadores. ¿Cuál será su verdadera misión?

No puedes aspirar a crear una gran plataforma mundial desde una oficina en Zaragoza mirando únicamente hacia dentro.

Necesitamos personas en los distintos países.

Personas que conozcan a los productores.

Las instituciones.

Los medios.

Los compradores.

La cultura oleícola.

Los mercados.

Las oportunidades y las dificultades de cada territorio.

Nuestros embajadores tienen que convertirse en los ojos, los oídos y la conexión humana de AOVE WORLD CUP en el mundo.

No queremos figuras simplemente decorativas.

Queremos personas capaces de descubrir talento, abrir relaciones, explicar el proyecto y conectar ecosistemas.

Cada embajador debe ayudarnos a comprender mejor su país y, al mismo tiempo, ayudar a su país a comprender qué puede encontrar en AOVE WORLD CUP.

¿Un embajador representará al concurso o representará también a su país dentro del concurso?

Las dos cosas.

Representará los valores de AOVE WORLD CUP en su mercado, pero también aportará la sensibilidad, el conocimiento y la identidad de su territorio al proyecto internacional.

No queremos construir una plataforma que hable al mundo desde una única visión.

Queremos construirla escuchando al mundo.

Universo AOVE: mucho más que un concurso

Hablas cada vez más de “Universo AOVE”. ¿Qué significa?

Significa que la competición es el corazón, pero no tiene por qué ser el límite.

Alrededor de AOVE WORLD CUP estamos construyendo progresivamente un gran ecosistema internacional capaz de conectar:

productores,

almazaras,

jurados,

embajadores,

instituciones,

medios,

compradores,

importadores,

distribuidores,

restauración,

retail,

formación,

cultura,

salud,

gastronomía

y consumidores.

Queremos desarrollar contenidos, actualidad, formación presencial y online, divulgación sobre los beneficios del AOVE, encuentros internacionales y nuevas herramientas que sean útiles para el sector durante todo el año.

No quiero que alguien llegue a AOVE WORLD CUP una vez al año, inscriba una botella y desaparezca.

Quiero que encuentre un lugar al que merezca la pena volver.

No estamos construyendo únicamente un concurso. Estamos construyendo una plataforma internacional alrededor de la excelencia del AOVE.

El Arsenal del Participante

¿Qué es exactamente el Arsenal del Participante?

Es una idea que nace de observar una dificultad real.

Muchos productores hacen un producto extraordinario, pero tienen poco tiempo, poca estructura o pocos recursos para comunicarlo correctamente.

El Arsenal del Participante tiene que ayudarles antes, durante y después del certamen.

Antes, proporcionándoles información clara, materiales e instrucciones que faciliten su participación.

Durante, ayudándoles a comprender el proceso y aprovechar su presencia dentro de la plataforma.

Y, cuando obtienen un reconocimiento, transformándose en el Arsenal del Ganador.

Certificados.

Sellos.

Materiales gráficos.

Contenidos.

Página editorial propia.

Herramientas para redes sociales.

Argumentos para compradores.

Recursos para presentar el resultado a distribuidores, importadores, clientes y medios.

El premio no debe convertirse en un archivo que el productor guarda en su ordenador.

Debe convertirse en una herramienta.

¿Eso significa que el trabajo del concurso continúa después del fallo del jurado?

Para nosotros, sí.

El jurado termina su trabajo cuando decide.

A partir de ahí comienza otro trabajo:

conseguir que esa decisión tenga recorrido.

Queremos que los resultados lleguen a medios, buscadores, compradores, distribuidores, restaurantes, tiendas gourmet, instituciones y consumidores.

No podemos prometer que un determinado medio publique una noticia.

No podemos garantizar una venta.

No podemos decidir por un comprador.

Pero sí podemos asumir el compromiso de trabajar para que la excelencia que encontramos no quede escondida.

Ganar debe ser solo el principio.

THE WORLD’S 48 FINEST EVOOs

¿Dónde encaja la clasificación de los 48 mejores AOVEs?

Es otra forma de responder a la pregunta que inició todo.

No todo puede reducirse al campeón.

Cada edición produce muchísima información valiosa.

Puede haber aceites extraordinarios que no ganen uno de los grandes campeonatos y, sin embargo, se sitúen entre los mejores de toda la competición.

Por eso queremos construir THE WORLD’S 48 FINEST EVOOs.

Los 48 AOVEs con mayor puntuación oficial de la edición.

Del 1 al 48.

Una única posición por aceite.

Su puntuación.

Sus premios.

Una fotografía clara de lo que ocurrió ese año.

Quiero que un comprador pueda entrar en la plataforma y decir:

“Enséñame qué ocurrió realmente en esta edición.”

Y que encuentre una respuesta ordenada, comprensible y verificable.

«No quiero convertir el concurso en una fábrica de medallas»

Tu frustración inicial estaba relacionada también con el exceso de premios. ¿Cómo se evita caer en lo mismo?

Si todo el mundo es campeón, nadie es campeón.

Yo entiendo perfectamente el valor comercial que tiene un reconocimiento.

Y quiero que muchos participantes puedan recibir visibilidad cuando realmente lo merezcan.

Pero una cosa es reconocer distintos niveles de excelencia y otra convertir un concurso en una fábrica de medallas para que todo el mundo se vaya contento.

Tenemos campeones.

Podios.

Rankings.

Tops.

Categorías.

Reconocimientos territoriales.

Distintas formas de poner en valor un gran resultado.

Pero la palabra Campeón tiene que significar algo.

Tiene que ser escasa.

Tiene que ser difícil.

Tiene que doler un poco no conseguirla.

Porque solo así produce una emoción verdadera cuando finalmente llega.

¿Qué le dirías a un pequeño productor que teme competir contra grandes marcas?

Que tiene exactamente el mismo derecho a soñar.

Puede tener menos presupuesto.

Menos distribución.

Menos seguidores.

Menos reconocimiento.

Puede que nadie fuera de su comarca conozca todavía su nombre.

Pero cuando su AOVE llega a la copa, todo eso desaparece.

Si su aceite es mejor, tiene que tener la oportunidad de demostrarlo.

Ésa es una de las cosas que más me emocionan del proyecto.

AOVE WORLD CUP debe ser el lugar donde alguien pueda sorprender al mundo.

¿Y qué le dirías a una gran marca?

Que aquí también tiene que volver a demostrarlo.

Una gran trayectoria merece respeto.

Pero no concede puntos.

Haber ganado antes no garantiza ganar ahora.

La campaña cambia.

El aceite cambia.

Los competidores cambian.

Delante de la copa, cada edición empieza de nuevo.

Eso es bueno para el pequeño productor y también para la gran marca, porque da verdadero valor a cada victoria.

«Quiero construir algo que sobreviva a las personas»

¿Cómo te gustaría que se hablara de AOVE WORLD CUP dentro de diez años?

Me gustaría que nadie tuviera que explicar por qué un reconocimiento de AOVE WORLD CUP tiene valor.

Que el nombre fuese suficiente para entender lo que existe detrás:

rigor,

independencia,

grandes jueces,

grandes aceites,

trazabilidad,

verdad

y una enorme capacidad para proyectar a los ganadores.

Quiero construir algo que sobreviva a las personas.

Que dentro de veinte o treinta años exista una historia completa del certamen.

Ediciones.

Ganadores.

Jueces.

AOVEs.

Países.

Rankings.

Historias.

Y que cuando alguien vea nuestro sello piense automáticamente:

“Eso se ha ganado.”

Si conseguimos eso, habremos construido una marca extraordinariamente valiosa para el sector.

¿Cuál es tu mayor ambición internacional?

Que cualquier productor del mundo que crea haber elaborado algo extraordinario quiera ponerse a prueba aquí.

Y que cualquier consumidor, comprador, distribuidor o profesional que quiera descubrir grandes AOVEs sepa que aquí puede encontrarlos.

No veo fronteras.

La excelencia puede aparecer en cualquier lugar donde exista olivar, talento y la voluntad de hacer algo excepcional.

Quiero que AOVE WORLD CUP sea un lugar común para todos ellos.

Un lugar donde un productor pueda pensar:

“Si creo que tengo uno de los mejores AOVEs del mundo, aquí es donde quiero demostrarlo.”

Hay una frase tuya que resume esa ambición de una forma muy visual.

Sí.

La digo muchas veces porque expresa exactamente lo que siento:

“Cada año, desde AOVE WORLD CUP, sacudimos el planeta para que caigan las olivas de las que nacen los mejores AOVEs del mundo.”

Es una metáfora.

Pero representa nuestra energía.

Nuestra ambición.

Y la idea de que, cada año, en algún lugar del planeta, alguien está elaborando algo extraordinario que todavía no conocemos.

Nuestro trabajo es encontrarlo.

¿Qué significa personalmente AOVE WORLD CUP para David Domingo?

Un sueño.

Yo soy una persona que necesita proyectos.

Necesito objetivos.

Necesito construir cosas.

Pero hay proyectos que son simplemente negocios y hay otros que contienen algo más profundo.

AOVE WORLD CUP tiene algo más.

Empezó en una cocina.

Después de ganar un campeonato del mundo.

Con una pregunta aparentemente sencilla:

¿Cuál es el mejor AOVE del mundo?

Esa pregunta acabó convirtiéndose en todo esto.

Primero llegaron las personas.

Después la competición.

Después la plataforma.

Ahora llegan la tecnología, los embajadores, nuevos mercados, rankings, contenidos, formación, difusión y un ecosistema internacional que todavía está empezando a tomar forma.

La última pregunta: después de todo lo construido, ¿ya tienes la respuesta que buscabas en 2019?

David sonríe.

Hace una pequeña pausa antes de contestar.

“La vida es increíblemente bonita. Pero cuando de verdad te das cuenta de lo bonita que es la vida es cuando cumples tus sueños.”

“Y mediante AOVE WORLD CUP he cumplido uno de los míos: poder saber cada año, con rigor y fiabilidad, cuál es el mejor AOVE del mundo.”

CIERRE EDITORIAL

En 2019 David Domingo buscaba un aceite para mejorar todavía más la cocina de un restaurante que acababa de proclamarse campeón del mundo de paellas.

No encontró una respuesta que le convenciera.

Así que decidió construirla.

Primero llegaron personas.

Después una competición.

Después una plataforma.

Ahora llegan tecnología, embajadores, nuevos mercados, rankings, contenidos, difusión y un ecosistema internacional que todavía está empezando a tomar forma.

Quizá por eso la historia de AOVE WORLD CUP se entiende mejor mirando hacia atrás.

Porque todo nació de una pregunta.

Y cuatro palabras que todavía siguen empujando el proyecto hacia delante:

¿CUÁL ES EL MEJOR?

ENTREVISTA · FUNDADOR

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